TERMINOS Y DEFINICIONES

El cigarrillo electrónico, también llamado vaporizador electrónico o eCig, es un sistema electrónico inhalador diseñado para simular y sustituir el consumo de tabaco. Estos dispositivos utilizan una batería y una resistencia para administrar nicotina inhalada mediante la vaporización, que no combustión, de una solución compuesta de Propilenglicol, Glicerol y aromas alimentarios, todos ellos ampliamente utilizados en multitud de productos de consumo humano, incluyendo pulverizadores e inhaladores de uso farmacéutico Nicorette

La nicotina es una sustancia que, más allá de su poder adictivo, no presenta un elevado grado de toxicidad en comparación con cualquier otro producto médico o químico que pueda encontrarse en cualquier hogar (ver estudios: Estudio 1, Estudio 2, Estudio 3) y, si bien se ha observado un moderado efecto proliferativo en algunos tipos celulares (ver estudio: Estudio 4) , se ha comprobado que no es carcinogénica, es decir, no tiene capacidad para inducir tumores de novo; de hecho, las mismas farmacéuticas así lo publicitan para sus Terapias de Sustitución de Nicotina (TSN) (ver información: Información.

En el eCig, la nicotina se incluye en el grado demandado por el consumidor, que va reduciendo su concentración paulatinamente hasta llegar al punto de la deshabituación completa si así lo desea. Esta deshabituación es mucho más eficiente con el eCig debido a que, a diferencia del tabaco, la nicotina no va combinada con potenciadores de la adicción como los compuestos de nitrógeno o los IMAOS

La patente original como “cigarrillo sin tabaco y sin humo” fue registrada en 1968 por Herbert A. Gilbert, que describió cómo su dispositivo funcionaba por “sustitución de tabaco en combustión y papel, por aire aromatizado caliente y húmedo, pero sin nicotina”. En 2003, el farmacéutico chino Hon Lik, patentó el primer cigarrillo electrónico con nicotina. Al año siguiente, Hon Lik fue la primera persona en fabricar y vender ese producto por primera vez en el mercado farmacéutico chino y luego a nivel internacional.

El producto lleva ya más de 10 años demostrando gran efectividad en la sustitución y abandono del tabaquismo. Debido a ello, se ha convertido en un mercado emergente, cada vez más especializado, con millones de consumidores en multitud de países http://bit.ly/1ernfv4. Los productores y distribuidores son muy diversos y, desgraciadamente, algunas patentes de eCig de primera generación, han sido adquiridas por la industria tabaquera para su comercialización. Sin embargo, puede comprobarse fácilmente, que el vasto mercado de los productos más eficientes y especializados (tercera generación) se constituye de pequeñas y medianas empresas de distintos países que nada tienen que ver con las grandes industrias tabaqueras.

 Tomado de: Vapor y Ciencia

Gracias a la Doctora Carmen Escrig Llavata por permitirnos compartir sus publicaciones en nuestra página

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